jueves, 7 de marzo de 2019

Abuso sexual de niños, tabú en la extinta Alemania comunista

Ocurre tanto en sociedades libres como en dictaduras. Pero en el este de Alemania (RDA), el abuso sexual a menores fue ocultado por razones ideológicas. Según un informe, las víctimas siguen sufriendo por lo ocurrido.
    
Symbolbild Kindermissbrauch (picture-alliance/dpa/D. Bockwoldt)
Ronald tenía doce años y le encantaban los ferrocarriles. La oferta recreativa de la organización pionera Ernst Thälmann le venía como anillo al dedo: Allí se le permitió participar en un proyecto como inspector de boletos. Le gustaba mucho, poder estar allí, se recuenta en el estudio sobre el abuso sexual a menores en la RDA, presentado este miércoles (5.3.2019) en Berlín. Ronald vivió pronto un infierno. Durante tres años, el niño fue brutalmente violado por un colaborador del proyecto.
Lo que el menor sufrió en el este de la entonces Alemania dividida, podría haberle sucedido también en el oeste, porque las circunstancias que permiten el abuso no son una cuestión del sistema político: se produce un abuso de la confianza. Los criminales pueden ser sus propios padres, maestros en las escuelas, supervisores en clubes deportivos o Iglesias. Sin embargo, hubo una enorme diferencia entre la parte oriental y la occidental: en la RDA, el abuso sexual infantil fue un tabú, porque dañaba la imagen de la persona socialista supuestamente superior.
Las estadísticas de delincuencia han sido manipuladas
Por razones ideológicas, el crimen era apenas registrado estadísticamente o publicado. Así, el régimen trató de dar la impresión de que el socialismo creaba una "sociedad libre de delitos", dice Cornelia Wustmann. La profesora y pedagoga social participó en el estudio y desde enero dirige la red de investigación "Torgau - Educación en el hogar y en hogares especiales de la RDA". Según el estudio, el encubrimiento de actos criminales originó que la violencia sexualizada "al igual que el maltrato infantil y el infanticidio, prácticamente no existía".
Las reacciones de las víctimas fueron entonces como en cualquier otra sociedad: sentimientos de vergüenza y culpa. Ninguna posibilidad de hablar sobre sexualidad. Falta de confianza para revelarse ante los adultos. Ronald lo expresó de la siguiente manera: "Realmente no tenía a nadie con quien hablar. Mi padre podría haber sido alguien con quien hablar, pero estaba muy poco en casa".
Correccional de menores Jugendwerkhof Torgau.
Tras estos muros, se intentó en la RDA reeducar a los menores ideológicamente.
"Violencia organizada" en el hogar infantil de Torgau
El informe recién publicado se basa en 29 declaraciones escritas de víctimas cuyos nombres han sido cambiados. Casi dos tercios de los afectados son mujeres. Los informes actuales no son representativos estadísticamente hablando, enfatiza el equipo de autores del informe. Particularmente útil fue una visita al centro correccional de menores"Geschlossener Jugendwerkhof Torgau”. Corinna Thalheim pasó varios meses en 1985 en ese centro. Su "crimen" fue, como ella misma dice: "pasar unos días sin acudir a la escuela". Ese "hogar” lo experimentó como "violencia organizada" con un solo propósito: "quebrar la voluntad de los niños".
Hoy, Corinna Thalheim está involucrada, entre otras cosas, en la iniciativa "Bent Souls", el único grupo de autoayuda de víctimas de abuso sexual en hogares de la RDA. Ella exige más apoyo financiero y médico por parte del Estado. Muchas personas afectadas vivían casi "al límite de la pobreza". El hecho de que la mayoría de las víctimas no reciba fondos de la Ley de Compensación de Víctimas se debe a la falta de regulaciones legales.
"El silencio continúa hoy"
Esta es una de las razones por las que la Comisión Independiente para la Evaluación del Abuso Sexual a Menores apoya las demandas de las víctimas. Entre otras cosas, se necesitan más terapia y opciones de asesoramiento, dijo la exministra Federal de Asuntos Familiares, Christine Bergmann. La socialdemócrata es miembro de dicha comisión. "El silencio funcionó durante mucho tiempo y continúa hasta hoy”, subraya. El estudio actual también debería alentar a otros afectados a "romper el tabú del silencio".
Los afectados exigen además que se elimine el plazo de prescripción para el abuso sexual a fin de mantener abiertos los procedimientos penales. Hasta ahora solo dos víctimas han denunciado a los presuntos autores. En ambos casos, ninguno fue condenado.
(rmr/jov)
Deutsche Welle es la emisora internacional de Alemania y produce periodismo independiente en 30 idiomas. Síganos en Facebook | Twitter | YouTube

Imponen medidas de coerción a dos hombres implicados en pornografía infantil

PUERTO PLATA, RD.- La Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de esta provincia impuso tres meses de prisión preventiva a José Noel Bidó Espinal en el Centro de Corrección y Rehabilitación San Felipe de esta localidad y una garantía económica de RD$30 mil en efectivo y presentación periódica ante el Ministerio Público de esta jurisdicción a Leury Leonardo Molina Peralta, quienes están acusados de incurrir en distintos hechos en pornografía infantil.
El Ministerio Público le atribuye al imputado Bidó Espinal la violación de la Ley No. 53-07 sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología y el Código para la Protección y los Derechos Fundamentales de los Niños, Niñas y Adolescentes que sancionan la utilización en pornografía de menores de edad, su producción, adquisición, posesión intencional de pornografía infantil y violación al derecho y a la protección de la imagen de los niños, niñas y adolescentes.
En tanto, que en el caso del imputado Molina Peralta el órgano persecutor lo vincula con el atentado sexual contra niños, niñas y adolescentes, mediante la utilización de un sistema de información, así como al abuso psicológico y sexual contra los NNA, en violación a las referidas leyes.
Durante la audiencia para la imposición de medidas de coerción el Ministerio Público presentó distintas pruebas documentales, ilustrativas, y testimoniales que vinculan a los imputados con los hechos por los que son procesados.
En el caso de Bidó Espinal, la instancia con la solicitud de medidas de coerción establece que durante la investigación se determinó que éste imputado, utilizando diferentes direcciones IP, se dedicó a compartir y descargar material con contenido de pornografía infantil.
Mientras que con relación a Molina Peralta, señala que utilizando mensajes privados de textos aparece ejerciendo un atentado sexual contra una adolescente de 13 años de edad a través de red social, por medio de la cual le invita a realizar actividades sexuales.
Al dar a conocer la información a través de un comunicado de prensa, el Ministerio Público manifestó su disposición y el compromiso de garantizar la integridad de los niños, niñas y adolescentes, destacando que procurarán sanción por los referidos delitos.

jueves, 28 de febrero de 2019

El papa Francisco, acorralado por los escándalos de abuso sexual tras la condena al número tres del Vaticano

El papa Francisco probablemente esperaba que la cumbre sin precedentes que se realizó la semana pasada en Roma con obispos y figuras de la Iglesia marcara un punto de inflexión en su papado respecto a la cuestión de los abusos sexuales. El mundo vería que el Vaticano finalmente se hacía cargo de un tema que ha causado mucho daño a la Iglesia en los últimos 20 años.
Esas esperanzas han sufrido un golpe devastador con la noticia de que el cardenal George Pell, que hasta hace poco era el número tres del Vaticano, se enfrenta a una pena de prisión por el abuso sexual de dos menores en los años noventa.
La condena penal al cardenal australiano impactará en la Iglesia a nivel mundial. La noticia lleva estas "abominaciones" contra los niños –en palabras del propio Francisco– directamente al corazón del Vaticano, donde hasta diciembre el cardenal caído en desgracia era un influyente miembro del C9, el círculo íntimo de consejeros pontificios.
Es probable que este tema aumente aún más la hemorragia de parroquianos desilusionados que abandonan las iglesias católicas en Occidente. A la vez, envía el potente mensaje a la élite eclesiástica de que nadie es tan importante ni poderoso como para quedar impune. Más de uno estará temblando de miedo bajo la sotana al ver a Pell camino a la cárcel.
La caída de Pell llega sólo días después de que el Papa apartara a otra figura de alto perfil, después de ser declarado culpable por una audiencia del Vaticano por abuso sexual a menores. Theodore McCarrick, excardenal y arzobispo de Washington, fue expulsado de la Iglesia tras años de rumores sobre su conducta depredadora para con los seminaristas. El pontífice fue acusado de no investigar ni tomar medidas hasta que el verano pasado un hombre habló públicamente de los abusos.
En Francia, se espera la semana próxima el veredicto del juicio contra el cardenal Philippe Barbarin, arzobispo de Lyon, acusado junto a otras cinco personas de encubrir abusos sexuales. El mes pasado, el Vaticano anunció que Gustavo Zanchetta, exobispo argentino designado en 2017 a un alto cargo en la Santa Sede, estaba siendo investigado por acusaciones de abuso sexual.
El pasado junio, Francisco aceptó la dimisión de tres obispos chilenos por su gestión de varios casos de abuso, incluido uno al que el Papa había defendido fervientemente unos meses antes. En julio, Philip Wilson dimitió como arzobispo de Adelaida tras ser condenado por abuso infantil, aunque acabó siendo absuelto en la apelación. En agosto, un informe de un gran jurado reveló la escala de los abusos sexuales y su encubrimiento en Pensilvania.
Después de una desastrosa visita papal a Irlanda, un país fervientemente católico donde el legado de los abusos sexuales ha diezmado algunas congregaciones, una investigación llevada a cabo en Alemania descubrió que más de 1.600 clérigos estaban implicados en el abuso de 3.677 niños en un período de 60 años. Y "seguramente es sólo la punta del iceberg". Más de la mitad de los altos cargos de la Iglesia en los Países Bajos han sido acusados de encubrir abusos sexuales entre 1945 y 2010, y así permitir que los criminales siguieran cometiendo más abusos.
En Reino Unido, una investigación independiente sobre abusos sexuales a niños recogió el testimonio gráfico de exalumnos de escuelas católicas. En diciembre, el cardenal Vincent Nichols, el clérigo con más antigüedad de Inglaterra y Gales, negó en un contrainterrogatorio haber encubierto abusos. Este mes, se supo que el representante papal en Gran Bretaña no había respondido a las peticiones de información que le había solicitado la investigación.
Los analistas señalan que los escándalos que han salido a la luz hasta ahora se enfocan en los abusos sexuales a menores en países occidentales. Poco se sabe aún sobre la "esclavitud sexual" –de nuevo en palabras del propio Papa– y el abuso sufrido por monjas y hermanas de órdenes religiosas. Y poco ha salido a la luz sobre los abusos y la explotación llevada a cabo por clérigos del hemisferio sur, donde la Iglesia Católica ha crecido exponencialmente. Los analistas afirman que todo eso aún está por llegar.
Es difícil ver cómo podría el papa Francisco eludir el impacto de este escándalo mundial, especialmente desde la caída de Pell, a pesar de que una y otra vez hable de vergüenza, remordimiento, tolerancia cero y "nunca más". Él mismo ha identificado la "cultura clerical" como un importante obstáculo. Cambiar una cultura tan dominante en todos los niveles de la Iglesia es crucial pero extremadamente difícil. Y, como siempre, Francisco se enfrentará a la fuerte resistencia de aquellos que tienen mucho que perder.

viernes, 20 de julio de 2018

Aconsejan a los padres que vigilen las redes sociales de sus hijos


Fiscales y expertos en derecho advirtieron ayer a los padres de la importancia de que controlen las redes sociales y los móviles de sus hijos menores de 14 años para evitar que actúen como acosadores o como víctimas de ese tipo de situaciones y que a partir de esa edad, pacten con ellos ese tipo de vigilancia.
La Asociación Stop Violencia de Género Digital desarrolló en Bilbao el I Congreso Nacional de Violencia Digital de Menores, donde la fiscal de Delitos Informáticos de Bizkaia, Arantza López, destacó el papel de la familia en la prevención de situaciones en que los menores pueden ser víctimas o convertirse en infractores, sin ser realmente conscientes de lo que hacen.
Las nuevas tecnologías nos han facilitado la vida pero han multiplicado los casos y la trascendencia de la situaciones de acoso o de amenazas entre jóvenes. “Los menores están normalizando e interiorizando conductas delictivas, sin darse cuenta de que lo que hacen es delictivo, punible penalmente y genera consecuencias”, avisó.

Las conductas delictivas que se producen en Internet son las mismas de siempre -amenazas, coacciones, acoso, delitos contra la intimidad, pornografía infantil, prostitución de menores...-, por lo que no hace falta cambiar el Código Penal para combatirlas, pero los padres deben dar a sus hijos las herramientas adecuadas para que se muevan por las redes de manera segura y para ello “se deben de valer de su experiencia como adultos en ese mundo”.
Cuando este tipo de situaciones llegan al ámbito judicial es porque ha fallado la prevención de padres y de centros educativos y además, “es un error pensar que el mundo judicial puede educar o prevenir ese tipo de situaciones” de acoso empleando nuevas tecnologías.
“Hay que repetir a los menores que no está guay subir a Instagram una foto de sus senos para tener 300.000 seguidores”, aconsejó, al tiempo que añadió que el 30% de los adolescentes han reconocido subir fotos íntimas a la red.
Para describir la envergadura y el alcance del problema, la fiscal explicó que hace pocos años le llegaban casos de acoso escolar entre menores en torno a los 14 años, pero ahora hay, por ejemplo, niños de 9 años que participan en páginas de contactos para adultos, en situación de “absoluta vulnerabilidad”.
En 2016, según la memoria de la Fiscalía, en el Estado se investigaron 93 asuntos y en 2017 fueron 194 casos, si bien esos datos son “la punta del iceberg” del problema.
FORMAR A LAS FAMILIASLos expertos que intervinieron en la conferencia aconsejaron a las instituciones “que se tomen en serio la necesidad de formar a padres y a profesores en esta materia, porque la prevención en la única manera de atajar este problema”, al tiempo que reclamaron más medios para poder investigar esos casos, como por ejemplo autorizaciones para que la Fiscalía entre en comunicaciones personales en la persecución del delito y la coordinación internacional porque los delincuentes pueden haber contactado con víctimas de otros países.
El fiscal de Delitos Informáticos de Gipuzkoa, Jorge Armando Bermúdez, advirtió de que los jóvenes no son conscientes de las consecuencias del acoso a través de las redes en otras personas, lo que denominó como el “síndrome de trivialización” de la pantalla, que les dificulta la empatía con la otra persona porque no observa directamente las reacciones de la víctima.
La fiscal de Menores de Bilbao, Mónica Arias, afirmó que en la mayor parte de este tipo de casos que se denuncian, si la infracción es menor, se busca una reconciliación con la víctima y que el infractor le pida perdón, y por ello sólo unos pocos casos de acoso llegan a los tribunales, donde se evaluarán los efectos psicológicos que esa actuación ha tenido en la víctima.
Los expertos avisaron además de que los padres son responsables civiles de esas actuaciones y deberán asumir, por ejemplo, indemnizaciones para resarcir los daños y perjuicios morales ocasionados a una víctima de acoso en la red.
El abogado Sergio Gómez insistió en la relevancia en que los padres asuman la responsabilidad sobre los dispositivos que facilitan a sus hijos y que, de manera consensuada con ellos, los inspeccionen en cualquier momento. - Efe

Hasta 50 000 casos de abuso infantil por año

Una niña en su cama, aparentemente asustada, se tapa la cara.
Los casos denunciados de maltrato infantil serían apenas "la punta del iceberg" de ese flagelo. 
(Keystone)
Entre 30 000 y 50 000 niños casos de abuso infantil son registrados cada año por las autoridades suizas, según un estudio de la Fundación UBS Optimus, publicado el miércoles. Los niños son víctimas de agresiones físicas o psicológicas, negligencia, abuso sexual o son testigos de violencia doméstica.
La Fundación UBS Optimus, con sede en Zúrich, analizó el número de casos, el tipo de riesgos para la salud y la atención suministrada a los menores por diversas instituciones. En un comunicado dio cuenta de los resultados obtenidos y advirtió que esa elevada incidencia debería constituir una alerta.
Los investigadores encuestaron a un total de 423 agencias suizas de protección infantil, de las cuales más del 80% participaron en el estudio.
Las agencias incluyeron organismos patrocinados por el Gobierno -como el programa de protección social para niños y adultos-, hospitales, la policía y los servicios de ayuda a las víctimas.
De acuerdo con el estudio, del 2% al 3,3% de todos los niños que viven en Suiza son dirigidos a una agencia de protección infantil cada año, lo que corresponde a entre 30 000 y 50 000 menores.

‘La punta del iceberg’

La encuesta también mostró que en el 22,4% de los casos denunciados, las víctimas habían sufrido negligencia. Alrededor del 20,2%, abuso físico y 19,3% abuso psicológico.
En el 18,7% de los casos, los niños habían sido testigos de violencia doméstica y en el 15,2%, abuso sexual.
El estudio solamente pudo considerar los casos denunciados a las autoridades, y por lo tanto, la cifra es “probablemente solo la punta del iceberg”, escribió la fundación.
Los investigadores también determinaron que los servicios sociales “no siempre satisfacían las necesidades reales” y que no eran igualmente accesibles para los niños en las diferentes regiones del país.
SDA-ATS/swissinfo.ch/ln

lunes, 18 de diciembre de 2017

Dos hermanos suecos, condenados por más de 1.000 violaciones a niños

Los hermanos, ambos ciudadanos suecos de alrededor de 30 años, atacaron a niños que sufrían acoso escolar o tuvieron una vida difícil en el hogar, a veces con ofertas de drogas, alcohol y dinero, según el Tribunal de Distrito de Ångermanland.
El hermano mayor fue declarado culpable de 580 casos de violación agravada de menores y al menos 500 casos de explotación sexual agravada de un menor, según el veredicto de casi 200 páginas al que tuvo acceso The Local.
El hermano menor fue declarado culpable de al menos 500 violaciones de menores y 50 casos de explotación sexual con agravantes de un menor. Algunas de sus víctimas de cuatro años.
Suecia clasifica como «violación infantil» a una relación sexual o actos que se consideran equivalentes con una persona menor de 15 años, con independencia de que se haya utilizado o no la violencia. La definición se codificó en la ley sueca el 1 de abril de 2005. A diferencia de muchos otros países, las autoridades suecas registran cada caso de violencia sexual como un incidente separado, incluso si involucra a la misma víctima.
Según el veredicto, los crímenes se llevaron a cabo entre los años 2001 y 2009 en Trelleborg, en el sur de Suecia, y en Sollefteå, en el norte de Suecia, donde los hermanos viven actualmente.
Cuando los hombres fueron arrestados en marzo de este año, la policía encontró más de 250 horas de video y más de 5.000 imágenes de niños en su hogar. Parte del material fue de algunas de las víctimas de violación.

Los hermanos a menudo jugaban videojuegos y juegos de rol junto con los niños, alternando los juegos con actos sexuales. El abuso se «normalizó», según se indicó en el veredicto. Si un niño dudaba, en algunos el hermano mayor le ofrecía cannabis, alcohol y dinero.
Una de las víctimas dijo que vio al hombre mayor como un modelo y «héroe». No quería perderlo como amigo y que se «sentiera mal» al decir no al sexo. Otro, que fue intimidado en la escuela y tuvo problemas en casa, dijo que pensó en los hermanos como «un refugio seguro».
El hermano mayor fue condenado el viernes a 14 años de cárcel, el castigo más severo en Suecia por ese tipo de delito. La condena al hermano menor fue de 12 años, en parte porque fueron menos delitos y porque tenía menos de 21 años cuando algunos de ellos fueron cometidos.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Los enormes peligros de violencia y acoso en la red



Por caer en el embrujo de los rumores, destapes y registros de pre candidatos presidenciales y en la vorágine informativa que el ejercicio de la política nos trae a todos los mexicanos, dejé pendiente escribir sobre los grandes retos que nos ofrece a los padres de familia la gran violencia y la multiplicación de casos de acoso sexual a través de las redes sociales.
El tema lo traía pendiente porque hace apenas tres semanas celebramos el Día Nacional Contra el Abuso Sexual Infantil.
Entre la enorme cantidad de datos que se han manejado sobre el mal uso que los niños y jóvenes mexicanos y zacatecanos les han dado a las redes sociales, rescaté los que maneja la Directora General de la Organización No Gubernamental Guardianes, Rosario Alfaro Martínez, porque nos hace ver que por ningún motivo los padres de familia debemos de adelantar el acceso a redes sociales sin control.
Y es verdad que pocos padres han tomado en consideración que el 58% de las actividades que realizan los adolescentes, por varias horas al día, son muy riesgosas por su escasa conciencia de la información y consecuencias nocivas que reciben. Así, nuestros hijos están en riesgo porque generalmente conversan con extraños, ven contenidos violentos y sexuales y temas relacionados con alcohol o drogas.
Esta ONG destaca que en México dos de cada diez adolescentes han participado por iniciativa propia en sexting (envío de mensajes con contenido de tipo pornográfico y/o erótico a través de los teléfonos celulares) y que el 84% del contenido o materiales que suben a redes sociales es información personal que puede ser mal utilizada por quienes entre la red se dedican a buscar incautos para hacerlos presas de sus intereses mezquinos.
Lo anterior se agrava porque el 56% de nuestros jóvenes con acceso a redes diariamente tienen algún contacto con desconocidos y es aquí donde resalta el enorme reto de los padres de familia para vigilar que nuestros hijos hagan un uso óptimo de las computadoras, teléfonos celulares, tablets y otros aparatos de comunicación.
La gran responsabilidad de todo padre de familia es que debiendo establecer controles para prevenir maltratos y abusos sexuales infantiles en redes sociales, permiten el acceso sin restricciones apropiadas a la edad de cada niño o adolescente y al tipo de red social a la que tienen acceso. La clave está en no adelantar el inicio en el uso de redes sociales, antes de la edad que la misma red señala.
Por ejemplo, Twitter es una red social para adultos, porque está todo el material abierto y no hay restricción de contenidos, mientras que Facebook pone un requisito de que los internautas tengan un mínimo de 14 años para poder ser usuario y así en cada red social se da un requisito especifico de cuando usarla, pero la mayoría de los padres no conoce o no revisa estas observaciones.
En relación al tema más escabroso para todo padre, que son los contenidos sexuales en la red, la organización Save The Children define el grooming como el ciber acoso sexual infantil por internet y es señala que esto es tan peligroso que todos deberíamos saber que “un acosador sexual puede tardar 12 minutos para que su víctima se quite la ropa. El grooming puede escalar a través de presiones para llegar a incluso a encuentros físicos desembocando en trata infantil, pornografía o abuso sexual” reconoce la especialista en el tema Rosario Alfaro Martínez.
Probablemente a todos nos queda claro el enorme riesgo que nuestros hijos corren al hacer uso de las redes sociales sin conciencia plena, sin vigilancia de adultos y sin acercamientos entre padres e hijos.
En la investigación “Como ser padre/madre de adolescentes en la era cibernética” se informa que un pequeño porcentaje de jóvenes de entre 14 y 17 años que fueron encuestados, reconocieron haber practicado sexting presionados por alguien más y en algunos casos con lamentables consecuencias, por ejemplo, que el material se publicara en redes sociales sin su consentimiento.
En este mismo estudio se precisa que cada cinco de diez adolescentes les han ocultado a sus padres haber visto contenido inapropiado como pornografía y violencia. Se señala que el 56% de los encuestados dijeron que en sus redes sociales se acepta a desconocidos como amigos y el 8% dijo que disfruta de ganar seguidores y likes de gente que no conoce y que ve sus publicaciones.
El contenido que nuestros hijos suben a sus redes sociales está relacionado con fotografías personales, con amigos fuera y dentro de su escuela, su ubicación y actividades e información general sobre regalos, compras, viajes y gustos personales.
Lo más lamentable de todo esto es que el 85% de los adolescentes mencionaron que sus padres confían en lo que hacen en redes sociales, pero cinco de cada diez ocultaron a sus padres haber visto contenidos como pornografía y violencia, fotos y publicaciones groseras.
Y en el fondo de este tema, cualquier lector podrá encontrar y concluir que gran parte de la problemática social que vive nuestro país y el estado mantiene una relación imbatible como origen de los grandes retos y problemas que son nuestro pan de cada día.
Padres irresponsables que no supervisan a sus hijos y niños y jóvenes inconscientes, que sin saber usan las redes sociales la mayor parte de su vida sin restricción alguna; todo lo anterior desemboca en jóvenes internautas que saben todo sobre drogas, violencia, pornografía y prácticas sexuales, que ven en el consumo de alcohol tan solo una puerta para explorar del ancho mundo de la curiosidad.
En la gran masa ciudadana tener esta problemática es una grave responsabilidad. Enfrente tenemos todos los días a los jóvenes sicarios, a los halcones y burreros del narco, que empezaron consumiendo “chelas”, un cigarrillo de la “dalia” y viendo películas pornográficas en la red. Todos ahora convertidos en un peligro social y en seres inadaptados y constituyentes del gran problema nacional llamado narcotráfico.
Tema escabroso el de las drogas, y tema socialmente delicado este de la indiferencia e irresponsabilidad de los padres de familia, que teniendo en su propia casa estos enormes retos no se interesan por resolverlos. Es más fácil arrojar culpas y decir que todo es responsabilidad de las autoridades. Grave error: o todos participamos en la solución de esta enorme problemática, o aceptemos desde ya, que somos parte fundamental de este gran problema. ■
“Poner fin a la violencia contra los niños es una cuestión urgente…
Para convertirse en una prioridad, la eliminación de la violencia contra los niños
necesita grandes cualidades políticas y un gran apoyo de la sociedad civil.”
Los adultos también deben ser usuarios de internet, conscientes y responsables y saber
dónde pueden reportar casos de pornografía infantil que fueran reportados. En el Reino
Unido, la Internet Watch Foundation, hace un seguimiento de quejas sobre material ilegal en
internet (www.iwf.org.uk). En los Estados Unidos, se puede denunciar
• la pornografía en línea en el sitio www.cybertipline.org, sitio que también es monitoreado por
el Centro Nacional de Niños Desaparecidos y Explotados. Existe un sitio web,
www.inhope.org, donde cualquier individuo puede hacer denuncias de cualquier país, en el
lenguaje de ese país. La responsabilidad de detener a los depredadores en línea es de toda la
comunidad internacional y la gente pueden hacer realmente la diferencia.