viernes, 20 de septiembre de 2019

Tráfico sexual infantil en línea, terrible amenaza contemporánea



Recientemente un periódico ruso informó que un hombre contactó en línea a una chica de 16 años de nombre Emily (se cambió el nombre). Estableció con ella un vínculo emocional durante un tiempo y la hizo aceptar vender su virginidad por 5 mil dólares. El jefe del hombre ya había firmado un acuerdo con otro sujeto para mantener a la chica como su esclava sexual durante el tiempo que deseara. ¡Poco sabía ella que lo que estaba preparando para ser una escapada para tener sexo con un extraño por dinero rápido en realidad la iba a empujar a la esclavitud sexual durante el resto de su vida! Se informó a la policía y salvaron a la chica. Arrestaron al traficante en Moscú, quien más tarde confesó que no tenía la intención de darle un solo centavo a Emily.

Emily tuvo suerte, pero más de un millón de niños víctimas de la explotación sexual forzada en todo el mundo no son tan afortunados. A escala mundial, el tráfico de personas genera en promedio utilidades anuales de 150 mil millones de dólares. Con el rápido crecimiento de las plataformas digitales que amenazan con hacer aún más lucrativo el tráfico sexual infantil, el mundo debe tomar medidas urgentes y coordinadas para combatir este terrible crimen.

En la actualidad, casi 4 mil 500 millones de personas tienen acceso a internet, y alrededor de uno de cada tres usuarios de internet tiene menos de 18 años. Por tanto, el mundo en línea sin regulaciones es campo fértil para cosechar enormes utilidades del tráfico sexual infantil. Los posibles traficantes solo necesitan una laptop o un smartphone con conexión de alta velocidad a internet para echar a andar su negocio.

Los traficantes pueden contactar fácilmente a los niños a través de plataformas populares de redes sociales. Los niños que muestran señales visibles de soledad, ansiedad, estrés o problemas familiares son los más vulnerables. Los traficantes “conocen digitalmente” a varios chicos simultáneamente, los atraen con falsas promesas, y solicitan imágenes digitales comprometedoras de ellos. Una vez que el traficante tiene el material, el niño se convierte en presa fácil y lo obligan a la esclavitud sexual.

Debido a que el tráfico sexual infantil en línea es un crimen organizado a escala mundial de rápido crecimiento, combatirlo efectivamente requiere de una gama de medidas legales, políticas, sociales y tecnológicas. Para empezar, todos los países tienen que definir el delito de tráfico infantil en línea e incorporarlo en sus códigos penales nacionales, junto con fuertes castigos para los infractores. Todas las actividades de reclutamiento, publicidad y transacciones financieras relacionadas con el tráfico infantil también deben penalizarse.

Crear conciencia sobre el tema también es crucial, sobre todo en los países en desarrollo, donde el analfabetismo, la pobreza y la falta de una educación sexual adecuada en las escuelas pueden hacer que los niños sean aún más vulnerables.

Mientras tanto, los grupos de la sociedad civil deben brindar apoyo social, físico y psicológico a las víctimas, y también pueden proporcionar a las policías información vital que fortalezca el caso contra los presuntos traficantes.

Las plataformas de redes sociales tienen un papel particularmente importante que desempeñar. Deben prohibir que cualquier persona menor de 18 años ingrese a las salas de chat privadas y también deben fortalecer sus vínculos técnicos con los motores de búsqueda, con el fin de eliminar —en tiempo real— el contenido en línea que presenta abuso sexual infantil. Además, las compañías de pagos digitales deben colaborar con las policías para identificar los pagos que se realizan para comprar en línea ese tipo de material.

La cooperación entre las agencias policiales, las empresas, la sociedad civil, las instituciones religiosas, los proveedores de atención de salud y las organizaciones juveniles debería ser una verdadera asociación para un mundo amigable para los niños. Esto está en consonancia con el espíritu de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, que enfatizan la importancia de las asociaciones para abordar los mayores desafíos del mundo.

He estado reuniendo apoyo entre los líderes mundiales para una ley internacional legalmente vinculante para prevenir el abuso digital de niños y su trata en línea. La demanda de una ley de este tipo llegó a través de la Declaración del Mar Muerto de la segunda cumbre de Laureados y Líderes por los Niños en Jordania que se celebró en marzo de 2018. En 2016 puse en marcha la plataforma Laureados y Líderes por los Niños, que reunió a premios Nobel, jefes de Estado y varios líderes internacionales para levantar más fuerte la voz moral colectiva para proteger a los niños y jóvenes de los riesgos, la explotación, la esclavitud y la violencia, e impulsar la voluntad política mundial para garantizar que sean libres, estén seguros y estén educados.

La evolución de siglos de ciencia y tecnología ha sido un viaje para liberar la mente humana. El reciente crecimiento rápido de las tecnologías digitales también promete una mayor libertad individual. Sin embargo, los traficantes y amos de esclavos utilizan estas mismas herramientas para encadenar y abusar sexualmente de millones de vidas inocentes con fines de lucro. ¡Las víctimas son niños —nuestros hijos— y debemos actuar ahora para salvarlos antes de que sea demasiado tarde! _

*Ganó el Premio Nobel de la Paz en 2014 por su trabajo en defensa de los derechos de los niños

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“Poner fin a la violencia contra los niños es una cuestión urgente…
Para convertirse en una prioridad, la eliminación de la violencia contra los niños
necesita grandes cualidades políticas y un gran apoyo de la sociedad civil.”
Los adultos también deben ser usuarios de internet, conscientes y responsables y saber
dónde pueden reportar casos de pornografía infantil que fueran reportados. En el Reino
Unido, la Internet Watch Foundation, hace un seguimiento de quejas sobre material ilegal en
internet (www.iwf.org.uk). En los Estados Unidos, se puede denunciar
• la pornografía en línea en el sitio www.cybertipline.org, sitio que también es monitoreado por
el Centro Nacional de Niños Desaparecidos y Explotados. Existe un sitio web,
www.inhope.org, donde cualquier individuo puede hacer denuncias de cualquier país, en el
lenguaje de ese país. La responsabilidad de detener a los depredadores en línea es de toda la
comunidad internacional y la gente pueden hacer realmente la diferencia.