jueves, 14 de diciembre de 2017

Los enormes peligros de violencia y acoso en la red



Por caer en el embrujo de los rumores, destapes y registros de pre candidatos presidenciales y en la vorágine informativa que el ejercicio de la política nos trae a todos los mexicanos, dejé pendiente escribir sobre los grandes retos que nos ofrece a los padres de familia la gran violencia y la multiplicación de casos de acoso sexual a través de las redes sociales.
El tema lo traía pendiente porque hace apenas tres semanas celebramos el Día Nacional Contra el Abuso Sexual Infantil.
Entre la enorme cantidad de datos que se han manejado sobre el mal uso que los niños y jóvenes mexicanos y zacatecanos les han dado a las redes sociales, rescaté los que maneja la Directora General de la Organización No Gubernamental Guardianes, Rosario Alfaro Martínez, porque nos hace ver que por ningún motivo los padres de familia debemos de adelantar el acceso a redes sociales sin control.
Y es verdad que pocos padres han tomado en consideración que el 58% de las actividades que realizan los adolescentes, por varias horas al día, son muy riesgosas por su escasa conciencia de la información y consecuencias nocivas que reciben. Así, nuestros hijos están en riesgo porque generalmente conversan con extraños, ven contenidos violentos y sexuales y temas relacionados con alcohol o drogas.
Esta ONG destaca que en México dos de cada diez adolescentes han participado por iniciativa propia en sexting (envío de mensajes con contenido de tipo pornográfico y/o erótico a través de los teléfonos celulares) y que el 84% del contenido o materiales que suben a redes sociales es información personal que puede ser mal utilizada por quienes entre la red se dedican a buscar incautos para hacerlos presas de sus intereses mezquinos.
Lo anterior se agrava porque el 56% de nuestros jóvenes con acceso a redes diariamente tienen algún contacto con desconocidos y es aquí donde resalta el enorme reto de los padres de familia para vigilar que nuestros hijos hagan un uso óptimo de las computadoras, teléfonos celulares, tablets y otros aparatos de comunicación.
La gran responsabilidad de todo padre de familia es que debiendo establecer controles para prevenir maltratos y abusos sexuales infantiles en redes sociales, permiten el acceso sin restricciones apropiadas a la edad de cada niño o adolescente y al tipo de red social a la que tienen acceso. La clave está en no adelantar el inicio en el uso de redes sociales, antes de la edad que la misma red señala.
Por ejemplo, Twitter es una red social para adultos, porque está todo el material abierto y no hay restricción de contenidos, mientras que Facebook pone un requisito de que los internautas tengan un mínimo de 14 años para poder ser usuario y así en cada red social se da un requisito especifico de cuando usarla, pero la mayoría de los padres no conoce o no revisa estas observaciones.
En relación al tema más escabroso para todo padre, que son los contenidos sexuales en la red, la organización Save The Children define el grooming como el ciber acoso sexual infantil por internet y es señala que esto es tan peligroso que todos deberíamos saber que “un acosador sexual puede tardar 12 minutos para que su víctima se quite la ropa. El grooming puede escalar a través de presiones para llegar a incluso a encuentros físicos desembocando en trata infantil, pornografía o abuso sexual” reconoce la especialista en el tema Rosario Alfaro Martínez.
Probablemente a todos nos queda claro el enorme riesgo que nuestros hijos corren al hacer uso de las redes sociales sin conciencia plena, sin vigilancia de adultos y sin acercamientos entre padres e hijos.
En la investigación “Como ser padre/madre de adolescentes en la era cibernética” se informa que un pequeño porcentaje de jóvenes de entre 14 y 17 años que fueron encuestados, reconocieron haber practicado sexting presionados por alguien más y en algunos casos con lamentables consecuencias, por ejemplo, que el material se publicara en redes sociales sin su consentimiento.
En este mismo estudio se precisa que cada cinco de diez adolescentes les han ocultado a sus padres haber visto contenido inapropiado como pornografía y violencia. Se señala que el 56% de los encuestados dijeron que en sus redes sociales se acepta a desconocidos como amigos y el 8% dijo que disfruta de ganar seguidores y likes de gente que no conoce y que ve sus publicaciones.
El contenido que nuestros hijos suben a sus redes sociales está relacionado con fotografías personales, con amigos fuera y dentro de su escuela, su ubicación y actividades e información general sobre regalos, compras, viajes y gustos personales.
Lo más lamentable de todo esto es que el 85% de los adolescentes mencionaron que sus padres confían en lo que hacen en redes sociales, pero cinco de cada diez ocultaron a sus padres haber visto contenidos como pornografía y violencia, fotos y publicaciones groseras.
Y en el fondo de este tema, cualquier lector podrá encontrar y concluir que gran parte de la problemática social que vive nuestro país y el estado mantiene una relación imbatible como origen de los grandes retos y problemas que son nuestro pan de cada día.
Padres irresponsables que no supervisan a sus hijos y niños y jóvenes inconscientes, que sin saber usan las redes sociales la mayor parte de su vida sin restricción alguna; todo lo anterior desemboca en jóvenes internautas que saben todo sobre drogas, violencia, pornografía y prácticas sexuales, que ven en el consumo de alcohol tan solo una puerta para explorar del ancho mundo de la curiosidad.
En la gran masa ciudadana tener esta problemática es una grave responsabilidad. Enfrente tenemos todos los días a los jóvenes sicarios, a los halcones y burreros del narco, que empezaron consumiendo “chelas”, un cigarrillo de la “dalia” y viendo películas pornográficas en la red. Todos ahora convertidos en un peligro social y en seres inadaptados y constituyentes del gran problema nacional llamado narcotráfico.
Tema escabroso el de las drogas, y tema socialmente delicado este de la indiferencia e irresponsabilidad de los padres de familia, que teniendo en su propia casa estos enormes retos no se interesan por resolverlos. Es más fácil arrojar culpas y decir que todo es responsabilidad de las autoridades. Grave error: o todos participamos en la solución de esta enorme problemática, o aceptemos desde ya, que somos parte fundamental de este gran problema. ■
“Poner fin a la violencia contra los niños es una cuestión urgente…
Para convertirse en una prioridad, la eliminación de la violencia contra los niños
necesita grandes cualidades políticas y un gran apoyo de la sociedad civil.”
Los adultos también deben ser usuarios de internet, conscientes y responsables y saber
dónde pueden reportar casos de pornografía infantil que fueran reportados. En el Reino
Unido, la Internet Watch Foundation, hace un seguimiento de quejas sobre material ilegal en
internet (www.iwf.org.uk). En los Estados Unidos, se puede denunciar
• la pornografía en línea en el sitio www.cybertipline.org, sitio que también es monitoreado por
el Centro Nacional de Niños Desaparecidos y Explotados. Existe un sitio web,
www.inhope.org, donde cualquier individuo puede hacer denuncias de cualquier país, en el
lenguaje de ese país. La responsabilidad de detener a los depredadores en línea es de toda la
comunidad internacional y la gente pueden hacer realmente la diferencia.